viernes, 3 de marzo de 2023



El poder de la música

Más que solo entretenimiento

La música ha existido desde la antigüedad y forma parte de todas las culturas conocidas. Puede hacernos mover los pies, mejorar nuestro estado de ánimo e incluso ayudarnos a recordar recuerdos lejanos. Pero, ¿sabías que la música también puede tener otros beneficios para la salud? Los científicos están investigando las diferentes formas en que la música estimula cuerpos y mentes más saludables.


"Cuando escuchas o creas música, afecta cómo piensas, sientes, te mueves y mucho más", dice el neurocientífico Dr. Robert Finkelstein, quien lidera la iniciativa de música y salud del NIH.


"Hoy en día, las tecnologías modernas están ayudando a los investigadores a comprender mejor cómo funciona el cerebro, qué partes del cerebro responden a la música y cómo la música podría ayudar a aliviar los síntomas de ciertas enfermedades y afecciones", explica.


Tu cerebro ante la música

El cerebro es uno de los órganos más importantes y complejos del cuerpo humano, y es el centro de control del sistema nervioso. Es una red de células nerviosas que transmiten mensajes entre el cuerpo y el cerebro. Cuando la música y otros sonidos llegan al oído en forma de ondas sonoras, se transforman en señales eléctricas que viajan por el nervio auditivo hasta la corteza auditiva del cerebro, donde se interpretan y se convierten en algo que reconocemos y entendemos.


Sin embargo, los efectos de la música no se limitan a las áreas cerebrales que procesan el sonido. Los científicos han descubierto que la música también afecta a otras áreas cerebrales implicadas en la emoción, la memoria e incluso el movimiento físico. La música puede facilitar el movimiento y mejorar la calidad de vida de pacientes con trastornos del movimiento, como la enfermedad de Parkinson.


La enfermedad de Parkinson es un trastorno del movimiento que afecta a más de 10 millones de personas en todo el mundo. Los pacientes con esta enfermedad pierden lentamente su capacidad de andar y moverse con el paso del tiempo. Sin embargo, los estudios han demostrado que cuando un determinado ritmo está integrado en la música, puede ayudar a caminar a las personas con esta enfermedad. Otro estudio está analizando cómo el baile se compara con otros tipos de ejercicio en personas con enfermedad de Parkinson.


Además, la música puede ser útil para personas con otros problemas de salud, como la enfermedad de Alzheimer, la demencia, las lesiones cerebrales traumáticas, los accidentes cerebrovasculares, la afasia, el autismo y la pérdida de audición. El cerebro trata de dar sentido al mundo que nos rodea y a la información constante que recibimos, incluyendo el sonido y la música. Cuanto más ejercitamos el procesamiento del sonido en el cerebro, mejor se vuelve éste para dar sentido al sonido y al mundo que nos rodea. La música puede ayudarnos a ejercitar nuestro cerebro de manera efectiva y puede tener beneficios para nuestra salud mental y física.


Fortalecer el cerebro

Activar varias partes del cerebro al mismo tiempo es uno de los beneficios de tocar un instrumento musical. Este proceso es especialmente beneficioso para los niños y adolescentes, ya que sus cerebros están en pleno desarrollo. De hecho, la introducción temprana de la música en los niños pequeños puede tener un impacto positivo en su capacidad de concentración, su comportamiento y su desarrollo del lenguaje.


La Dra. Nina Kraus y su equipo de investigación en la Universidad Northwestern están estudiando cómo el entrenamiento musical influye en el desarrollo cerebral. Han descubierto que la música tiene efectos positivos en la capacidad de aprendizaje de los niños, incluso cuando el entrenamiento comienza más tarde, en la adolescencia.


"Los adolescentes de nuestro estudio mostraron cambios biológicos en el cerebro después de dos años de participar en actividades musicales constantes en la escuela", explica la Dra. Kraus. Estos cambios afectan a la capacidad de aprendizaje y pueden mejorar habilidades como la lectura y la escritura. Además, estos beneficios pueden ser duraderos.


"Una vez que enseñas a tu cerebro a responder al sonido de manera efectiva, sigue haciéndolo mucho después de que terminen las clases de música", explica Kraus. "Un poco de música puede hacer mucho, pero cuanto más tiempo toques, más fuerte se volverá tu cerebro".


Además, ser músico también puede protegerte de la pérdida de audición con el paso del tiempo. La pérdida de capacidad auditiva es una realidad natural del envejecimiento, pero los investigadores han descubierto que los músicos tienen una mejor capacidad para distinguir la voz de una persona en un entorno ruidoso. En resumen, la música no solo es una forma de expresión artística, sino que también puede tener un impacto positivo en el desarrollo cerebral y en la salud auditiva a largo plazo.



Musicoterapia

La musicoterapia es una forma de terapia que utiliza la música para satisfacer las necesidades mentales, sociales y físicas de personas con diferentes problemas de salud. Aunque escuchar y hacer música por cuenta propia puede ser beneficioso para la salud, algunas personas pueden necesitar la ayuda de un musicoterapeuta titulado.


Según la Dra. Sheri Robb, musicoterapeuta e investigadora en intervención conductual de la Universidad de Indiana, la musicoterapia puede adoptar muchas formas diferentes que van más allá de escuchar música. Los musicoterapeutas pueden utilizar partes específicas de la música, como el ritmo o la melodía, para ayudar a las personas a recuperar capacidades que han perdido debido a lesiones cerebrales o discapacidades del desarrollo. Por ejemplo, una persona que ha sufrido un ictus puede ser capaz de cantar palabras, pero no de hablarlas.


Los musicoterapeutas también confían en las cualidades sociales de la música. Las experiencias musicales compartidas pueden ayudar a un familiar a conectar con un ser querido que padece demencia. La música también puede servir para ayudar a jóvenes con trastornos de conducta a aprender a gestionar sus emociones.


La investigación de Robb se centra en desarrollar y probar intervenciones de musicoterapia para niños y adolescentes con cáncer y sus familias. En un estudio, los musicoterapeutas ayudaron a jóvenes sometidos a tratamientos oncológicos de alto riesgo a escribir letras de canciones y crear vídeos musicales sobre lo que era más importante para ellos. Con la ayuda de los musicoterapeutas, estos adolescentes pudieron identificar sus puntos fuertes y formas positivas de afrontar la situación, permanecer conectados con familiares y amigos y mejorar la comunicación durante una época difícil.


Es importante tener en cuenta que la música puede no ser útil para todos. Las lesiones traumáticas y las afecciones cerebrales pueden cambiar la forma en que una persona percibe y responde a la música. Algunas personas pueden encontrar que ciertos tipos de música les resultan demasiado estimulantes, mientras que otras pueden asociar determinada música con recuerdos emocionales o traumáticos.


Por lo tanto, es fundamental que los profesionales sanitarios identifiquen y comprendan cuándo la música puede ser perjudicial y no útil. Los musicoterapeutas pueden ser útiles en esta área, ya que están formados en el uso de la música para satisfacer las necesidades mentales, sociales y físicas de las personas con diferentes problemas de salud.


A modo de síntesis, la música puede ofrecer muchos beneficios para la salud, pero su efectividad puede variar según la persona y la situación. La musicoterapia es una forma especializada de terapia que puede ser especialmente útil para algunas personas. Ya sea que esté buscando mejorar su estado de ánimo, mantenerse en contacto con los demás o mejorar los síntomas de una enfermedad, agregar un poco de música a su vida puede ser una excelente opción para mejorar su bienestar general.







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